No tenía pensado realizar la reseña de esta Star Wars: El Despertar de la Fuerza, pero he decidido hacerla, al igual que el episodio VIII y IX. En un principio no tenía pensado hacer las reseñas de estas películas, ni siquiera verlas, pero al final lo voy a hacer, aunque ya advierto que no van a ser unas críticas muy favorables.
En su momento lo dije cuando realicé un artículo hablando de como Disney había podido devaluar tanto a una franquicia como Star Wars, el mayor problema de esta tercera trilogía es no saber el que nos quieren contar y a donde nos quieren llevar. Vale que ha habido dos directores, pero el problema es que los dos han querido añadir o quitar elementos lo que termina por que el resultado sea poco congruente.
Este episodio VII fue dirigido por J.J. Abrams y producida por Kathleen Kennedy, tuvo un recibimiento en taquilla que no fue realmente malo, recaudó más de dos mil millones, aunque donde estuvo el problema es en la dirección que le dieron a esta primera película de la trilogía, y que se seguiría con el episodio VIII y IX.
Aparte, este episodio VII tiene otro problema, y también las otras dos películas de la trilogía, y es su falta de sentido, el que parece que están improvisando sobre la marcha. En este episodio tal vez esto no es tan evidente, pero hay secuencias carentes de sentido o muy forzadas, como cuando Kylo Ren mata a su padre o con el viaje al planeta en donde se encuentra el sable de luz de Luke.
Como dije antes, este episodio VII es pésima como parte de la saga Star Wars, y mala como producto independiente. Como película podría haberse salvado, si nos hubiera ofrecido algo con sentido, y buenas escenas de acción y un villano a la altura. No tenemos nada de eso, en vez de esto nos han dado un malo patético y una historia insulsa. Lo que si que esta a la altura son los efectos especiales, aunque se da por hecho que van a ser espectaculares.
KYLO REN ES UN SITH PATÉTICO
Otro de los grandes problemas de este Despertar de la Fuerza es su villano, Kylo Ren, que es un sith bastante mierder, sin carisma e incapaz de ganar a una novata como Rey, de esto ya hablaré un poco más adelante. La incapacidad de crear un gran villano, de que sea realmente malvado y memorable, es una tendencia de Disney el hacer que estos transiten entre una medianía que no los convierte en totalmente malvados, y que acaba por ser convertirlos en casi insignificantes.
En este episodio VII nos muestra como Kylo Ren tiene un conflicto interno, debatiéndose entre el recuerdo de su abuelo, Darth Vader. Esto nos da como resultado algo totalmente prescindible: un sith con moralidad. Cuando pensamos en un sith queremos ver a alguien malvado, como el propio Darth Vader o mi sith favorito, Darth Maul.
Cuando pensamos en un sith, o en un jedi, se nos viene a la mente alguien que no tiene dudas sobre el camino que ha elegido, y que actúa en consecuencia. Los sith no tienen remordimientos, o no deberían tenerlos, y por tanto las dudas que pudieran tener le son totalmente ajenas. Son amorales, y el sufrimiento que puedan causar sus actos totalmente irrelevantes para cumplir su cometido.
El que esta Despertar de la Fuerza tenga a un sith como Kylo Ren me parece una analogía perfecta de lo que es: algo que divaga, que no tiene nada claro y que actúa de forma errática.
NO ME TIRES (DEMASIADO) DE LA LENGUA CON REY